Algunos conflictos pueden resolverse mediante mediación u otros medios adecuados de solución de controversias. Mediar no es «ceder» ni renunciar a derechos: es un proceso voluntario, confidencial y guiado por profesionales imparciales para intentar alcanzar acuerdos. No todos los asuntos pueden mediarse: la mediación debe ser segura, voluntaria y legalmente posible.
¿Qué servicio de mediación necesito?
¿Viene de un delito?
Si hay un proceso penal, el SEMPA ofrece mediación entre las partes, por derivación judicial.
¿Es civil o mercantil?
Deudas, contratos, herencias o empresa: el SEMCA ofrecerá mediación civil y mercantil. Inicio previsto: septiembre de 2026.
¿Solo quieres informarte?
El PIMA te orienta, sin compromiso, sobre si tu caso puede mediarse. Acudir no te obliga a nada.
Cuándo puede ayudar la mediación
- Las partes quieren hablar con ayuda profesional.
- Existe margen para reparar, acordar o reorganizar la relación.
- Se busca una solución más rápida, comprensible y participativa.
- El conflicto permite una vía dialogada sin poner a nadie en riesgo.
Cuándo no procede
Violencia de género o violencia sexual: excluidas por ley. Tampoco debe plantearse la mediación cuando no exista libertad real para participar: si hay miedo, coacción, desequilibrio grave o riesgo para alguna de las partes.
Principios básicos
- Voluntariedad: nadie debe ser obligado a mediar
- Confidencialidad, dentro de los límites legales
- Imparcialidad: la persona mediadora no decide por las partes
- Seguridad de todas las personas implicadas
- Legalidad: los acuerdos deben ser conformes a derecho
Importante: la mediación no se aplica en casos de violencia de género ni sexual. Si es tu caso, acude al SAVA o llama al 016.
Esta página ofrece información general. Cada caso puede requerir orientación personalizada. Última revisión: julio de 2026.